He llegado a ser mala, a ser cruel, a ser incoherente con lo
que pienso, con mis principios. He llegado a mentirme a mí misma sin darme
cuenta. He sido varias personas en un sólo cuerpo, pensando que así todo estaría
bien; pensando que así todo terminaría pronto. No es verdad, no es la solución.
Estuve sumergida en esa esquina sin luz, sumergida en otra dimensión privándome
de los demás; en una dimensión en la que nadie me pudiera conocer, en donde yo
fuera invisible. He estado escondida, entre libros, entre letras y frases.
Escondida de todo, de lo bueno y de lo malo. Temiéndole a mí alrededor, a
abrirme a los demás, a dejarme conocer. Estuve perdida en mares, bosques,
personas y letras; estuve perdida entre tantas voces. Sólo era cuestión de
segundos y estaba en otra dimensión. En una dimensión extraña, en la que podía
escuchar mi voz ¡vaya, podía escuchar mi voz!, en la que podía encontrar
respuestas. Y al fin, me doy cuenta de que perderse no está mal, y que
esconderse no está bien.
-Ximena
-Ximena